El plan Antoñito V

Veamos, después de preparar los poderes fácticos, las corrupciones y la financiación (todavía por recibirla, claro, si no estaría en Barbados en lugar de escribiendo gilipolleces)… ¿Qué es lo que nos falta?

Sí, es verdad que no tenemos burdel, pero no nos hace falta porque los Cojonudos ligamos a piñón (¿Habrá quedado suficientemente convincente?), así que pasemos a lo siguiente que es cuestión de quedar bien y lo que nos va a hacer ganar fama y reconocimiento a nivel internacional (que sí, que un puticlub de lujo fijo que también da esas cosas, pero que no coño, que no hay espacio).

Pues sí amiguitos, me refiero a una ONG ni más ni menos, fundada por mí mismo y formada esencialmente por mí mismo y mis otros yoes (más adelante se exigirá a los Cojonudos y Cojonudas que me echen una mano, ya diré dónde). Cómo no, se llamará Cojonudos Sin Fronteras que me parece que es bastante carismático de por sí, y se dedicará a obras de beneficencia sin parangón.

Lo primero que vamos a hacer, y para lo que se ha puesto en marcha esta grandísima iniciativa en principio es la de fabricar la licuadora más grande del mundo, con una capacidad de varios cientos de toneladas métricas y para lo cual pensamos contar con el apoyo incondicional de esos de mulinex (o algo así) y de varias asociaciones relacionadas con el premio Guiness de los Records para el que nos presentamos (y es que ya que nos nominan a algún premio que sea uno que valga la pena, no la mierda esa del Nobel de la Paz, que no sirve para nada y se lo dan a cualquiera). Y te preguntarás, avispado lector, qué vamos a hacer con la mayor licuadora del planeta…

Vamos a meter dentro a todos los reguetoneros del mundo y vamos a darle al botón de mínima velocidad, y cuando dejen de oirse gritos o se repitan tanto como las canciones le daremos al máximo de velocidad para dejarlos bien finitos, y a la mierda con ello. Así creo que empezaremos por solucionar la mayor lacra que ha sufrido la música desde la muerte de Vivaldi, el nacimiento de Teddy Bautista o la separación de Los Pecos.

Editado: la OMS nos da su bendición y ha movido los hilos para que envíen 500 anestesistas por si algun maromo se resiste a entrar en la licuadora, pero solo para dejarlos bastante groguis para que no se resistan.

4 pensamientos en “El plan Antoñito V

  1. Su

    Perreo pa los nenes, perreo pa las nenas.

    ¿Me licuas a mí también? ;-) La verdad es que la música esa es una hortera absoluta, pero tengo que reconocerte que a veces pongo alguna cancioncilla de esas para subirme el ánimo.

    (Sé que es un pelín inexplicable que algo tan cafre me suba el ánimo, pero ya ves…)

    Un beso

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  2. Amigo del Anchoa

    Pero mira que eres animal… lo que tienes que eliminar es la música, no a la gente que la escucha que ellos no tienen la culpa de la basura que comercializan otros.
    PD: Donde esta mi colega el anchoa? lo echo de menos…. Anchoa vuelve :(

    Un saludo, el Amigo del Anchoa

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  3. AOH/Rasczak

    Su, te daremos un voto de confianza.

    De todas formas yo estaba pensando en licuar a los que cantan «eso» y los que lo producen, puede que hasta los que lo pinchan. A los que lo escuchan todavía se les puede reeducar (próximo capítulo del Plan Antoñito: Campos de reeducación).

    Al amigo del Anchoa lo meteremos en la licuadora como trato especial, sin acritud. XD

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  4. antraxia

    Um pues por mi con todos a la licuadora, que si han cedido a escuchar ese tipo de música por algo será, y de estupidos ya esta muy lleno el mundo. Dios…cada vez me parezco más a un amigo que dice que las bombas nucleares están cogiendo polvo…

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